Leticia Cuervo CMAS Athletes 2
Siempre acompañada del deporte como actividad diaria, lo cual le fue inculcado en el colegio de monjas desde que era pequeña. A partir de secundaria se convirtió en basquetbolista, formó parte del Equipo Representativo de la preparatoria Eugenio Garza Sada e ingresó al Tec de Monterrey en 1978, donde también fue Borreguita del Equipo Representativo de Baloncesto y estudió la carrera de Lic. en Dirección Deportiva, ella es Leticia Cuervo y te presentamos su Historia de Éxito…
“No era de las “buenas” jugadoras, de hecho casi todas eran mejores que yo, pero me entregaba en cuerpo y alma a los entrenamientos y le ponía muchas ganas a la hora de jugar. Creo que estas virtudes fueron las que me mantuvieron durante el resto de mi carrera como Borreguita. Definitivamente fueron la disciplina, el esfuerzo y la exigencia de los entrenamientos los factores diferenciales e importantes en mi formación integral. Si bien, soy una persona competitiva, el deporte vino a potenciar esta competencia y cambió el rumbo de mi vida ya que, desde mi graduación, he estado trabajando en el área de salud y deporte.” Comenta Lety.
¿Alguna vez te hiciste la pregunta: ¿Estudio o hago deporte??
Sí. Hubo momentos en que mi motivación máxima provenía del reto de ser mejor como deportista, pero mi obligación era sacar adelante mi carrera y sabía que debía tener prioridades, pero las dos cosas para mí eran muy significativas. Creo que fue un reto combinar ambas actividades, pero al mismo tiempo considero que no se contraponen. Cuando uno ama lo que hace la motivación hace la diferencia. Es muy cierto que más lejos llega el que quiere que el que puede, todo es cuestión de actitud y de decisión. La respuesta se dio en relación a cuánto deseaba hacer las dos cosas, y hubo un empate, así que decidí hacerlas.
¿Cómo lograste compaginar ambas cosas (deporte + estudio)?
Cada historia de éxito se escribe de diferente manera. Ser muy competitiva es una de mis fortalezas, así que supongo que este es un rasgo que me ayudó a que las exigencias, ya fueran del ámbito deportivo, académico o personal, me llevaban a dar lo mejor de mí, a no darme por vencida, a superar lo que fuera necesario y he logrado administrar bien mi tiempo y mi esfuerzo para dar buenos resultados. En los estudios me gradué con excelencia académica de mi carrera y obtuve el reconocimiento como mejor estudiante de México (1982). Al igual durante mi maestría, mientras trabajaba tanto en el Tec y luego en los Juegos Panamericanos, el ejercicio siempre estuvo presente, nunca dejé de hacerlo, por lo menos una hora diaria y me gradué con excelencia académica y mejor promedio de mi generación en el año 2011.
¿Qué sacrificios hiciste por tu deporte y por el estudio?
Las horas de entrenamiento nos “quitaban” toda la tarde después de salir de clases. A veces llegábamos a las 8:00 de la noche a cenar y todas cansadas debíamos estudiar. Era duro en época de exámenes. Recuerdo salir en invierno a dos grados en la noche, congelándonos, fatigadas y lo que nos esperaba eran horas de desvelo y al otro día había entrenamiento en la mañana a las 7:00 am. Era muy cansado cuando teníamos que entrenar dos veces al día, realmente agotador. Los fines de semana no eran de fiesta, muchas veces hasta el viernes estudiaba para poder acabar y descansar un rato el domingo. Creo que el renunciar a ciertas actividades como fiestas o salidas con los amigos o con el novio, además de cumplir con los entrenamientos aún con el cansancio encima, fueron las sacrificios más significativos, pero valió la pena todo.
¿Cómo te sientes en esta etapa post estudiante-deportista? ¿Qué es lo que más extrañas?
¡Hace mucho que me gradué! Pero a mí me ayudó bastante que mi carrera estuviera relacionada con el deporte, así que nunca sentí que hubo mucha diferencia entre mi profesión y mi pasión por el ejercicio. Extrañé sin embargo el ambiente de los campeonatos y la adrenalina y las emociones que los juegos significaban. Dejé de competir por unos 4 años después de graduarme y lo volví a hacer en Honduras a mediados y finales de los 80´s, donde también estuve en la liga municipal de basquetbol, aunque la verdad, en lo que destaqué allá fue en el Raquetbol, el cual jugué a niveles más competitivos y el cuál desde entonces es una pasión para mí.

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¿En qué te ha ayudado haber sido un estudiante-deportista?
¡En todo! Las personas que pueden combinar sus actividades de tal forma que se desarrollen física y mentalmente definitivamente viven más sanas. No se equivocaron los griegos al decir que mente sana en cuerpo sano… Es el camino perfecto para armonizar el desarrollo integral que toda persona requiere para ser sano. Debo aclarar que el deporte en sí mismo no es el único camino para encontrar salud y equilibrio. Creo que hacer ejercicio, aunque sea recreativo o por salud, o sea el ejercicio funcional, el entrenamiento funcional dirigido a mantener las capacidades físicas del individuo en buenas condiciones, es lo mejor, aún mejor que el deporte, ya que éste exige exponerse a máximos esfuerzos y somete al individuo a condiciones de intensidad que pueden ser riesgosas incluso, o provocar lesiones. El deporte es una modalidad del ejercicio, que durante la juventud puede practicarse, pero se debe hacer con buenos entrenadores y cuidando siempre hacerlo en la forma correcta para evitar lesiones de por vida. De este modo podría practicarse aún en edades avanzadas, pero el ejercicio debería acompañarnos toda la vida como un estilo de ser, de vivir.
¿Trabajas?
Sí. Desde los 20 años.
¿Sientes que la experiencia de ser un estudiante-deportista te ayudó a encontrar un buen trabajo?
Definitivamente todas las experiencias que he tenido, también las de ser deportista me ayudaron a desarrollar competencias que enriquecieron mi perfil. En el caso del deporte, el hecho de ser parte de un equipo y reconocer que todos los integrantes son importantes para alcanzar una meta me ayudó a desarrollar más la capacidad de trabajo colaborativo, y el hecho de competir y a veces perder, me ayudó mucho a tener tolerancia a la frustración y al fracaso, a no darme por vencida, a luchar por superar mis debilidades, a respetar al contrario y también las decisiones de un árbitro aún cuando no me parecieran las correctas. Todo esto es formativo. El carácter y la voluntad también se forjan a través del deporte. Si uno suma a su favor todo lo que la vida le ofrece, tiene más que ofrecer en un CV y puede aspirar a mejores trabajos.
¿Qué consejo tienes para los estudiantes-deportistas que empiezan a buscar oportunidades laborales?
Creo que ellos deben aprovechar las competencias que pudieron desarrollar como deportistas para enriquecer su CV. Si alguien practicó un deporte solitario, como decir atletismo, estoy segura que podría poner dentro de su perfil: Capaz de trabajar bajo presión. Enfocado en la tarea. Decidido y determinado a alcanzar los objetivos. Los campeones de atletismo hacen eso en cada competencia y en cada entrenamiento.
Un medio creativo de fútbol sin duda desarrolló la capacidad de perseguir metas hasta alcanzarlas. Para él o ella, cada jugada debería terminar en gol. Eso se va a reflejar en su trabajo. Hará que las cosas sucedan para lograr llegar a cualquier objetivo, ya sea vender un carro o dar un diagnóstico a través de una biopsia. Este jugador también puede decir en su CV que es de visión panorámica y que le gusta trabajar en equipo. Sin duda estas capacidades se vieron afectadas positivamente por su participación en un equipo de fútbol.
¿Qué tipo de valores has desarrollado como estudiante-deportista y de qué manera te han servido ahora que te encuentras en otra etapa de tu vida?
Respeto, superación, no temer al fracaso, integración social, amor por la vida, amor por la salud, responsabilidad y disciplina, apego a las normas y respeto a la autoridad. Tolerancia, integridad. Me han servido para poder colaborar de manera más eficiente, productiva y ética en mis trabajos, pero sobre todo como madre de familia, para transmitir esos mismos valores a mis hijos y ser ejemplo para ellos.
Platícame sobre el papel que tu familia jugó en tu vida de estudiante-deportista.
Ha sido crucial y decisivo para que yo la pudiera desarrollar. Mis padres lo propiciaron y apoyaron siempre. Casi todos mis hermanos también fueron estudiantes – deportistas. Mi esposo fue jugador de futbol americano de Alto Rendimiento y mis hijos fueron estudiantes – deportistas y aún siguen siendo activos físicamente. Todos me han apoyado y espero que disfruten tanto como yo de una vida activa cerca del ámbito deportivo.
¿Alguna experiencia deportiva que recuerdas con cariño?
Ganar el campeonato nacional de Raquetbol en Honduras y ser parte de los jueces de este deporte en los Juegos Centroamericanos en el año 1996. Ver a mis hijos ganar muchos campeonatos de Fútbol y Basquetbol.
¿Qué piensas de un concepto como CMAS Athletes?
Me parece fantástico que se aproveche un espacio para incentivar y motivar a todas las personas a través del testimonio de deportistas. El deporte une a los seres humanos, es algo virulento.
Así que podría aprovecharse este concepto para difundir artículos científicos sobre el ejercicio y la salud, además del deporte. Creo que el ejercicio físico es la mejor medicina preventiva, terapéutica y curativa del mundo.
¿Recomendarías a los chavos que consideren estudiar en las ligas colegiales americanas? ¿Por qué?
Si a ellos les motiva esto sí. Las ligas colegiales pueden ser plataforma que les abra las puertas a muchos panoramas. Creo que la vida es tan corta que hay que aprovechar todas las oportunidades que nos parezcan buenas y tratar de ser felices. A los chavos sí les recomendaría que tomaran esta consideración en cuenta porque están en la edad de definir qué quieren, quiénes son, hacia dónde van, etc. Y las ligas colegiales ofrecen experiencias enriquecedoras que les ayudarán a contestar todas estas interrogantes al mismo tiempo que les dan la oportunidad de crecer y mejorar en sus disciplinas deportivas.
Un mensaje en general para los talentos deportivos juveniles de México y América Latina.
Mi admiración y mi respeto por todos ellos. Disfruten de cada triunfo, aprendan de cada derrota, sueñen con llegar más lejos y denle gracias a Dios por la vida y por la oportunidad que les ha brindado de ser parte de los seres humanos que han tenido el privilegio de saborear el inigualable e irremplazable sabor de lograr un triunfo en la arena deportiva! Esto está reservado para muy pocos, así que siéntanse dichosos.

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