Originario de Tampico, Tamaulipas, Oscar Casanova, a base de esfuerzo y el empuje de su familia logró ser un estudiante-deportista en las ligas colegiales americanas, gracias a ello ha logrado cosas extraordinarias… Aquí nos platica su Historia de Éxito….

Oscar 6

– Platícame un poco sobre tu vida personal y deportiva.

Yo soy de los que cree que nada pasa por casualidad y todo tiene su por qué. El hecho de que yo esté hoy trabajando en el quinto mercado mediático más grande de este país es una combinación de muchos factores. Mis padres me hicieron saber que el que trabaja duro y se esfuerza por lo que quiere tarde o temprano llega a donde quiere. Estudié la primaria y secundaria en la Escuela Americana de Tampico. De ahí me pasé al Instituto de Estudios Superiores de Tamaulipas, donde curse un año en el extranjero (Victoria, Canadá) como parte de un intercambio  que me abrió los ojos a lo que es la vida fuera de casa. Regresé para graduarme de preparatoria y luego empezar mi vida como estudiante-deportista en Iowa Western Community College (Council Bluffs, Iowa) becado por atletismo, siendo mi especialidad los 10 kilómetros aunque corrí de todo, entre los 1500 metros hasta el Nacional de Medio Maratón. Estuve dos años ahí y luego me mudé a Dallas, Texas.

– ¿Alguna vez te hiciste la pregunta: ¿Estudio o hago deporte??

En mi opinión no hay deportista que no se haga esa pregunta. En la preparatoria no sabía que existían becas para deportistas. Estaba muy conciente de las becas académicas, pero sinceramente sabía que eso no era lo mío. En México es muy difícil sobresalir en el atletismo si quieres combinar ambas.

– ¿Cómo lograste compaginar ambas cosas (deporte-estudio)?

Me enteré de las becas deportivas en mi último semestre de la preparatoria y me gustó mucho la idea. El saber que podía estudiar mientras elevaba mi nivel atlético era como una señal divina. El reto ahora era ver dónde. Estados Unidos es semillero de grandes corredores, por lo que es difícil entrar en cualquier equipo. Mi sueño era Oregon pero Iowa me ofreció una oportunidad de la que estaré por siempre agradecido.

– ¿Qué sacrificios hiciste por tu deporte y por el estudio?

Se dice fácil y suena como el sueño de muchos el vivir fuera de casa. Pero cuando pasa la emoción de vivir en otro lugar y te das cuenta que estarás fuera por mucho tiempo es inevitable extrañar de donde vienes, a tu familia, amigos, etc… Lo fácil hubiera sido quedarse en casa donde muchos te conocen. En vez de eso estaba en un lugar desconocido, muchas veces frío, y donde nadie te conoce por ser el hijo de alguien más. Era hora de hacer mi propio nombre y mi propia historia fuera de casa, pero por el bien del deporte que más quiero y el incio de mi carrera como periodista.

– ¿Cómo te sientes en esta etapa post estudiante-deportista? ¿Qué es lo que más extrañas?

Extraño los viajes cada fin de semana, la convivencia con el equipo durante los entrenamientos y días de competencia. Extraño levantarme antes de que salga el sol a entrenar en temperaturas por debajo del punto de congelación. Extraño el representar a una escuela cuando corro, y el hecho de que nos pagaban la comida, la transportación y los hoteles a pesar de no ser un equipo de primera división. La verdad que los dos años que fui corredor para IWCC fueron dos años que dificilmente olvidaré.

– ¿En qué te ha ayudado haber sido un estudiante-deportista? 

Me enseñó mucho sobre la disciplina, el no darme por vencido cuando todo parece difícil e imposible de superar. Al principio de mi experiencia en Iowa estuve cerca de tirar la toalla y volver a casa tres meses o menos después de haberme ido. Cinco años después estoy feliz que no lo hice. Hoy por hoy soy la persona que soy debido a todo lo vivido. Además como reportero de deportes conozco casí a la perfección los sacrificios que hace cada deportista en cualquier nivel por el ímpetu de salir adelante.

– ¿Trabajas actualmente?

Sí, soy reportero de deportes para un periódico local llamado Al Día, que es parte de The Dallas Morning News, uno de los periódicos más reconocidos a nivel nacional. Al Día el es quinto periódico de mayor distribución entre hispanos en Estados Unidos. Además soy reportero, editor, escritor,  y parte del equipo de producción en Telemundo 39, el noticiero en español más visto en Dallas-Fort Worth.

– ¿Sientes que la experiencia de ser un estudiante-deportista te ayudó a encontrar un buen trabajo?

Tal vez no me ayudó directamente a encontrar trabajo. Sí me llevó al país donde muchos sueñan trabajar. Ya que conseguí el trabajo, el esforzarse al máximo cada día, el aprender de los errores, la disciplina, entre otras cosas son aspectos que quedaron reforzados tras mis años como estudiante-deportista y muy necesarios en mi vida laboral.

– ¿Qué tipo de valores has desarrollado como estudiante-deportista y de qué manera te han servido ahora que te encuentras en otra etapa de tu vida?

Disciplina, honestidad, integridad, tolerancia, respeto y constancia. Sin esos valores, entre muchos otros, la vida como periodista profesional sería muy complicada. En un mundo que te pide ser el mejor cada día sin importar el día anterior te haces consciente de que estás hecho para afrontar los retos que tengas enfrente.

– Platícame sobre el papel que tu familia jugó en tu vida de estudiante-deportista.

Ellos siempre me inculcaron que debo de esforzarme al máximo por alcanzar mis propias metas. Al mismo tiempo siempre me han apoyado, en las buenas y en las malas. Han sido personas (hemanas y padres) quienes nunca dudan de mí cuando yo más dudo de mí mismo. Su apoyo moral desde lejos y cuando los llego a ver me ayuda a seguir pedaleando por más difícil que esté la situación. Ya sea en el deporte, en el estudio o en mi vida profesional, su apoyo ha sido incondicional.

– ¿Alguna experiencia deportiva que recuerdas con cariño?

Con cariño hay dos que cruzan mi mente. La primera me dio la permanencia en Estados Unidos. Al principio batallé bastante para responder a las expectativas que mi entrenador tenía de mi. No lograba acoplarme al nivel de competencia al que estaba expuesto y estuve cerca de perder la beca a solo meses de haberla obtenido. Pero hubo un par de competencias donde todo cambió, mis tiempos empezaron a bajar y fui seleccionado para correr en Chicago, que es la carrera y ciudad que hasta el momento más quiero por lo que significó llegar ahí. También el haber competido en un Campeonato Nacional de medio maratón. No gané ni estuve cerca de hacerlo pero me fue bien y decir que estaba dentro de los mejores medios maratonistas del país era un orgullo.

– ¿Qué piensas de un concepto como CMAS Athletes?

Es un concepto que vale la pena conocer. Por un concepto similar llegué a Estados Unidos y me desarollé como atleta. En México si no eres futbolista es dificil soñar en grande, es más, ya hay varios futbolistas que entrenan en Estados Unidos mientras estudian. Son conceptos que promueven un estilo de vida demandante pero a la vez que dan muchas satisfacciones.

– ¿Cuál fue tu experiencia al haber vivido la vida colegial en el estudio y el deporte en Estados Unidos?

Si pudiera regresarme en el tiempo, lo haría. La experiencia me dejó marcado para bien y no dudaría en volverla a vivir. Es difícil pensar qué hubiera pasado si no la hubiera vivido. Los lugares que conocí, la gente que me encontré y todo lo que aprendí muy padre.

– ¿Cómo es el ambiente colegial en los Estados Unidos?

El amor por representar a una universidad, cualquiera que sea, es algo que no existe en México. Los colores de una universidad representan mucho para quienes asisten a ella y hay mucho orgullo por ser parte de cualquier institución. Conoces a todo tipo de personas y es casi como representar a una selección cuando viajas a cualquier tipo de evento.

– ¿Sientes que mejoraste tu nivel deportivo y académico al pasar por las ligas colegiales americanas?

Demasiado, por momentos me vi cerca de poder correr en la olimpiadas, ahora a pesar de que tal vez no llegué corriendo a los Juegos Olímpicos, como comentarista ó reportero si lo veo posible.

– ¿Volverías a buscar una oportunidad en las ligas colegiales americanas si tuvieses oportunidad? ¿Por qué?

Definitivamente, como te digo, ya me es difícil ver mi vida sin haber pasado por esa etapa.

– ¿Qué consejo tienes para los estudiantes-deportistas que empiezan a buscar oportunidades laborales?

Si lograron sobrevivir al ritmo de vida que llevaban como estudiantes-deportistas, por más difícil que este la situación en el trabajo, lo van a poder hacer. No hay nada que no puedan hacer si ya pasaron por eso. Te hará una persona disciplinada y que no conoce límites, mas siempre empuja la barrera de lo que muchos creen sería imposible de lograr.

– ¿Qué mensaje le darías a los deportistas mexicanos que tienen el sueño de estudiar en USA?

Háganlo, así de simple, no se van a arrepentir y les va a ayudar en más formas de las que se imaginan.

– ¿Recomendarías a los chavos que consideren estudiar en las ligas colegiales americanas? ¿Por qué?

Sí, son oportunidades de elevar tu nivel académico y atlético que sólo este país ofrece. Gente de todo el mundo viene a Estados Unidos. Corredores kenianos vienen a Estados Unidos. Futbolistas Europeos vienen a Estados Unidos. Si no vienes, te estás perdiendo de algo grande y muy benéfico.

– Un mensaje en general para los talentos deportivos juveniles de México y América Latina.

No tengan miedo de salir de su zona de comodidad. La vida fuera de su país los puede asustar tantito, pero lo que no te mata te hace más fuerte y eso es lo que esta experiencia ha hecho para mí.

Muchas gracias Oscar, Historias de Éxito como la tuya seguro deben impulsar a chavos que por momentos dudan de sus capacidades de poder llevar una vida de estudiante-deportista fuera de casa. ¡No hay obstáculos! Recibe un abrazo de parte de #cmasathletesteam, aquí siempre serás bienvenido 🙂