La historia de Jake Ganus podría ser considerada para muchos como una película, y para muchos otros simplemente como un ejemplo de perseverancia y dedicación transformada en un resultado maravilloso.

El 29 de noviembre de 2014, Jake Ganus perteneciente hasta ese momento al equipo de UAB enfrentaba un gran reto junto a sus compañeros. Sabían que de ganar en ese día a Southern Miss serían por segunda ocasión en la historia de los Blazers, un equipo elegible para jugar un tazón colegial. La tarea fue realizada con éxito, sin embargo, un día después de la gloria máxima, el programa de Fútbol Americano de la Universidad de Alabama en Birmingham sería cancelado.

Jake se quedaría, como el resto de los miembros de UAB, sin equipo y sin la oportunidad de jugar un tazón colegial en sus cuatro años como jugador elegible para la NCAA; no obstante, los ojos de muchos equipos estaban sobre él, y la Universidad de Georgia sería el camino por el cual, en su último año como jugador universitario, cumpliría su sueño de crear algo memorable.

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Y así fue, Ganus se convirtió en un miembro imprescindible de los Bulldogs, ayudó al equipo a conseguir una marca de 10 victorias y 3 derrotas. El equipo logró el segundo lugar en su conferencia (SEC – East) y clasificó para jugar el Taxslayer Bowlel cual sería su primer y último tazón colegial como jugador enfrentándose a Penn State.

La meta se cumplió, después de un año de altas y bajas Jake logró jugar y ganar un juego de tazón colegial cumpliendo así sus metas como deportista sin descuidar las de estudiante al obtener un “Major” en Administración.

El futuro es impredecible, no hay mejor ejemplo de ello, pero la constancia, dedicación, esfuerzo y alma que se le imprimen a las cosas depende de cada uno de nosotros, siendo que esos cuatro caminos siempre conducen al destino final: el éxito personal, una meta que nunca, sea cual sea, se debe de olvidar.

luislopez