Binomio Estudio – Deporte, un éxito a escalas mundialistas

No hay nada como una Copa Mundial de Fútbol, esa larga espera de 4 años resumida en 1 mes que nos deja a todos completamente satisfechos de ver la representación de cada país peleando por el anhelo de agregar una estrella más a su camiseta. En días recientes me he dado cuenta que esa espera no tiene que ser tan larga ya que desde 1991 existe un evento que muchos apasionados de fútbol ignoramos o ni siquiera conocemos: La Copa Mundial de Futbol Femenil.

El día 6 de Junio comenzó este gran evento deportivo en el cual México buscará su primer triunfo en su tercera aparición y una potencia en este deporte como lo es Estados Unidos buscará agregar una estrella más a su playera para convertirse en la máxima ganadora de este certamen. El hablar de lo Estados Unidos como una potencia en este deporte no es coincidencia ya que todas las jugadoras que conforman a este seleccionado tienen una característica particular en común: han sido formadas por el sistema colegial universitario de la NCAA combinando a la perfección el estudio con el deporte. Algunas de las características que me gustaría resaltar sobre este seleccionado y su forma de trabajo son las siguientes.

Colaboración: Ninguna jugadora formó parte del seleccionado mayor hasta terminar sus estudios universitarios. Formaron parte de las selecciones inferiores buscando siempre coordinar los calendarios para que se pudieran cumplir tantos los compromisos a nivel internacional como dentro de la NCAA.
Estudios: Todas las jugadoras cuentan con una carrera universitaria en algunas de las universidades más destacadas como lo son: Stanford, Berkeley, North Carolina, UCLA, USC, etc.
Disciplina: La mayoría de jugadoras universitarias acabaron sus estudios a tiempo mientras combinaban la exigencia de los partidos, dicha exigencia, análisis de juego y disciplina se refleja en el trabajo de la selección.
Manejo: El manejo del sistema a nivel selección femenil es completamente distinto al varonil entendiendo que las necesidades son distintas y la preparación escolar es fundamental.
El camino es claro, el correcto manejo de una selección desde categorías inferiores combinando el estudio con el deporte han reflejado sus resultados en una selección que es una potencia a nivel femenil y que crece cada vez más a nivel varonil. La selección femenil mexicana se ha dado cuenta de que este sistema está brindando resultados y llevará en sus filas al mundial a 14 jugadoras que pertenecieron o pertenecen al sistema de la NCAA buscando que esto no sea en vano y nos brinde por fin nuestra primera victoria en el mundial femenil.

No nos queda más que admirar este gran evento que brindará una gran diversidad cultural y social que sin duda refleja perfectamente la belleza del deporte.

Por: Luis Lopéz

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